lunes, 19 de diciembre de 2011

Amado Vs. Odiado Vs. Ignorado ¿Qué es mejor y peor?

Las tres emociones a través de las cuales podemos vincularnos con otras personas, cual es la más dolorosa para el ser humano y la más difícil de sobrellevar en la vida.
La idea es que después de leer éste artículo completo podamos reflexionar acerca de éstas emociones para poder tenerlas muy en cuenta en nuestra vida cotidiana y en la relación con nuestro prójimo.
El investigador japonés del Agua Masaru Emoto realizó un experimento muy interesante que involucra estos tres sentimientos. El experimento consistió en colocar arroz en tres frascos de vidrio diferentes.
En el primero se le colocó la Frase “Te Amo”, y durante un período prolongado de tiempo, diariamente tomaron el frasco y le expresaron palabras, pensamientos y sentimientos de Amor al arroz.
En el segundo frasco con arroz se le colocó la frase “Te Odio” y durante un período prolongado de tiempo diariamente tomaron el frasco y le expresaron malos sentimientos al arroz.
Por último en el tercer frasco también se le colocó arroz pero simplemente allí lo dejaron, es decir que fue ignorado durante todo el período que duró el experimento.
¿Cual crees que fue el resultado final?
Bien, al cabo de un tiempo se examinó el arroz que contenía cada frasco. El segundo frasco, el que fue “odiado”, se encontró en malas condiciones. El primer frasco, el “amado”, se había conservado mucho mejor que el segundo, hasta aquí los resultados podríamos decir que responden a cierto sentido común ¿verdad?. Todos sabemos que cuando nos sentimos amados experimentamos bienestar, pero cuando nos sentimos odiados expresamos malestar.
¿Qué sucedió entonces con el tercer frasco?
El resultado del tercer frasco fue sorprendente ya que fue el que se encontró en peor estado, incluso en peor estado que el odiado.
Y este experimento nos esta dando una enseñanza, y es que cuando nos amamos u odiamos nuestros vínculos se sostienen de alguna manera, pero el peor sentimiento que existe para nosotros es el de “sentirnos ignorados”.
Cómo terapeuta interdimensional he visto este caso que describe el experimento repetidas veces en los consultantes. Una sesión de SRIadn, consiste en poder ingresar al campo interdimensional del ADN oculto a nuestra conciencia cotidiana, para encontrar allí los cimientos o raíz de aquellos sentimientos y dificultades actuales que no podemos revertir.
Un gran numero de personas que acudieron a consultas por conflictos actuales, descubrieron que en su niñez habían sufrido la sensación de haber sido ignorados. Estos episodios pueden vivirse tanto en la etapa intrauterina como en cualquier momento de la niñez. Generalmente los padres preocupados por sus conflictos existenciales olvidan de prestar atención a sus niños. Estas escenas vividas en nuestra niñez provocan un gran impacto en nuestro sistema, y el resultado es que en el futuro tendremos un adulto que siente que no vale, con su autoestima baja y luchando por el amor y la atención que no obtuvo en su niñez.
El campo interdimensional del ADN, de acuerdo a la información que acumula, recrea las mismas situaciones una y otra vez. Es decir que si acumulamos sentimientos de ser ignorados nuestra propia energía provocará que una y otra vez en nuestro entorno las personas no logren codificarnos para responder a nuestros sentimientos, hasta que un día logramos revertir la información a través de la conciencia para poder cambiar la historia.
Cómo moraleja final, para relacionarnos tratemos de hacerlo a través del vínculo del amor y no el del odio, y en lo que respecta al sentimiento de ser ignorados, tratemos de prestar más atención a los niños. Y no me refiero solo a los niños de edad, sino también me refiero a todos los niños interiores que todos los adultos llevamos dentro. De esa manera no tendremos que luchar nunca más para recibir amor.
Bien éste fue mi aporte del día de hoy, te envío cariños.
Por: Lucas Ignacio Verdecchia Elizalde

miércoles, 30 de noviembre de 2011

TENER EL CORAJE DE IR MAS ALLA Por Stuart Wilde

TENER EL CORAJE DE IR MAS ALLA - Por Stuart Wilde


"Tener el coraje de ir más allá", es el acto de relajarse y permitir que tu vida entre en un fluir libre y espontáneo. Esto conlleva menos estructuració n, más confianza y fe y tomar la vida tal y como te la encuentras, en vez de intentar encuadrarla en un patrón preconcebido y enfadarse cuando las cosas no resultan como esperabas.
El ego es por naturaleza resistente a dejarse fluir. Quiere aferrarse a su sentimiento de poder y dominar tu vida y las vidas de los demás. Necesita del control porque se siente inseguro. Así que puede darte miedo dejarte fluir, pero bajo mi punto de vista es más atemorizante permanecer donde estar.
En el mundo del ego y del intelecto, no tienes que desarrollar una confianza ciega. Puedes confiar en tus experiencias pasadas y reflexionar las cosas y normalmente eso funciona para ti la mayor parte del tiempo. Pero como ser espiritual, confiar es vital. En el dinámico y asombroso mundo del Yo Infinito, vuelas a ciegas. No tiene límites, así que te llevará a terrenos que no te son familiares y eso precisamente es lo que hace el proceso tan fascinante.
El viaje del ego al espíritu conlleva resolver las paradojas dela existencia humana:
• Tenemos que aceptar la infinidad estando dentro de un cuerpo mortal.
• Tenemos que creer en un Dios que no podemos ver.
• Tenemos que aprender a amar en una dimensión donde hay tanto odio.
• Tenemos que ver abundancia cuando la gente habla constantemente de carencia.
• Tenemos que descubrir la libertad donde el control es la religión estatal.
• Tenemos que desarrollar nuestra autovalía mientras la gente nos critica y empequeñece.
• Tenemos que ver belleza donde hay fealdad
• Tenemos que abrazar la amabilidad y las actitudes positivas cuando estamos rodeados de incertidumbre.
• Tenemos que sentirnos a salvo a pesar de nuestras preocupaciones.
El punto crucial es la confianza. Tienes que tener la valentía de tomar una idea, creerla, aceptarla y, antes de que tengas alguna prueba real de que la energía está allí para tí, o de que la idea funcionará. Has de dejar ir ese mal hábito intelectual que dice que tu ego-personalidad siempre sabe más. Dándole al infinito dentro de ti tu aceptación, le das poder para que entre en tu vida.
Es casi como si te perdieras un poco a ti mismo para encontrarte nuevamente en un nivel de energía mayor.
Si no te dejas ir un poco, tu ego-personalidad bloqueará constantemente tu poder interior y te perderás el beneficio de la sutil consciencia y de la percepción extrasensorial de los que entás investido como ser espiritual que eres.
Hemos llegado a rechazar esos mensajes interiores, ¿verdad?. Es parte de cómo el ego juega sus juegos.
El infinito en tí es como un viento celestial; soplará suavemente en tu dirección y te apoyará, pero sólo cuando aquietes la mente y controles el ego. La gente me pregunta ¿eso es la intuición? Sí y no. Es más que intuición. La intuición espontánea es como se manifiesta en sus estados iniciales. Mas tarde, el diálogo con el yo infinito viene a través de un conocimiento completo, de una información espontánea derivada de una sensibilidad incrementada. Crece conforme te vas enfocando y te disciplinas a ti mismo y cuando sabes y crees que tú eres infinito.
Una vez que eres capaz de ver el mundo como lo que es, el poder de tu Yo Infinito se te une. Te enseña hora tras hora, día tras día, mostrándote constantemente la naturaleza sutil de las cosas de un modo verdaderamente magneficiente. Te trae la gente a la que necesitas asociarte. Te muestra cómo modificar tus creencias y cuáles de ellas necesitas dejar atrás. Te ayuda en tu bienestar y te muestra modos de hacer tu modo de vida menos oneroso y restrictivo. La profundidad de su percepción te lleva de un paso al siguiente.
Será una pena si no la escuchas. Mientras el ego domina y aprieta, la espiritualidad interior se retira y espera hasta que la mundana lógica de la vida te agote. Por tanto, estar de acuerdo en escuchar es importante; actuar en lo que escuchas lo es incluso más.
No importa si, al principio, te vienen cosas un poco mezcladas, si no estás seguro de qué es lo que procede de tu yo infinito y qué procede de la mente. Tienes que empezar desde algún punto, esa es la importancia de dar el primer paso.
Si no escuchas y te abres, el mundo que creas vía tu personalidad y sus preferencias, y la percepción que tienes del mundo que te rodea, empieza a disminuir en energía. Agotas el poder disponible para ti. La energía del lugar dónde vives, de tus circunstancias, tu trabajo y tus relaciones, todo empieza a bajar a un nivel de energía menor porque no fluyen energías nuevas para sostenerlo. Gradualmente te haces menos seguro, entrando en una zona de estancamiento que es la manifestación externa de una mente cansada y sin vida. Cada día hay menos energía que antes, menos excitación, más aburrimiento e irritación. A menudo este efecto será sofocante; te sentirás atrapado. La vida entra en encefalograma plano.
En el estancamiento el peligro crece; tu seguridad y protección se debilitan por la inmovilidad que te rodea. (…)
Las restricciones de una situación sin vida como esta pueden causar ansiedad y acabar resultando en efermedades o conductas negligentes. Puede conducir a la desesperanza y a una muerte temprana.
Comprométete contigo mismo, en un tranquilo momento de oración o contemplación, que tu tienes el coraje de ser diferente. Cambiarás y lucharás contra la falta de energía del ego abrazando un puñado de ideas nuevas. Puede que la gente de tu alrededor te critique por querer cambiar, ¿y qué? En una situación de estancamiento cualquier cosa es mejor que seguir donde se está.
Lo siguiente es tener el coraje de aceptar y manejar el dolor y los problemas que, sin duda, el ego te pondrá para intentar que no le saques el poder. No le va a gustar lo que está pasando. Protestará con argumentos que suenan lógicos, esperando que te eches atrás. Cuando esto suceda sigue tu decisión con firmeza y pon en práctica una disciplina que no le guste al ego. Echarte a nadar al río a las 4 de la mañana todos los días durante una semana. ¡Eso lo arreglará pronto!
En conclusión, al coraje de ir más allá, yo añadiría el coraje de ser vulnerable. Conforme cambies y crezcas el ego se sentirá asediado y amenazado. Si tienes poca o ninguna resistencia, estarás bien; si te resistes y luchas, dolerá un montón. Así que sé valiente. Permítete ser vulnerable. Deja a un lado la insistente psicología del macho que sufre la mayoría de la gente. En vez de eso penetra en la intensa belleza espiritual de moverte y fluir sin saber necesariamente qué camino tomar o cómo llegarás allí.
Cree, Cree, Cree.

lunes, 28 de noviembre de 2011

"Ama la realidad que construyes": NUEVE SECRETOS 'PARA DESPERTAR EL ALMA

"Ama la realidad que construyes": NUEVE SECRETOS 'PARA DESPERTAR EL ALMA: Nueve secretos para despertar el alma Todo el mundo sin excepción tiene un alma. Esta esencia de luz es el común denominador que une la cr...

NUEVE SECRETOS 'PARA DESPERTAR EL ALMA

Nueve secretos para despertar el alma
Todo el mundo sin excepción tiene un alma.
Esta esencia de luz es el común denominador que une la creación, el cosmos y la vida. Deberíamos darnos cuenta que en el fondo somos Luz en movimiento. Pero no somos conscientes de esa Luz, de nuestro origen y nos enredamos en los laberintos de la personalidad. La búsqueda espiritual es la búsqueda de nuestra conciencia, de nuestra divinidad interior.
Todo el mundo quiere ser feliz. Si la felicidad nos la da un objeto o persona externa, nos volvemos dependientes, y la dependencia nos hace perder la libertad.
Necesitamos usar la inteligencia para ir para ir en búsqueda del espacio interior que genera nuestro estado de felicidad, la conexión con lo divino.

En algunos casos, la persona debe enfrentarse con todas las experiencias del pasado que han dejado cicatrices y huellas emocionales. La meditación, el trabajo interior es el antídoto que sana nuestros patrones negativos.
No hay recetas extraordinarias, sino caminos individuales, diferentes grados evolutivos de cada ser.
Tenemos que tener en claro que lo que se busca ya lo poseemos, pero nonos damos cuenta que está allí.
No hay formulas exactas en esta búsqueda, cada camino es una aventura individual, pero tratemos de elaborar algunos puntos que pueden encaminarnos hacia el alma
Los nueve secretos develados:
1) Primer secreto, Respirar consciente:
La respiración es un mecanismo muy particular, puede ser automático o consciente. Cuando es automático sobrevives, continuas viviendo sin darte cuenta. Cuando la respiración pasa a ser consciente, te das cuenta de que estás vivo, presente, consciente. La respiración siempre ocurre en el presente, no en el pasado o el futuro. Y en el presente eterno está nuestra divinidad interior. Respirar en forma consciente en todo momento para estar más alerta de nosotros mismos, más conectados.
2) Segundo secreto, Siente a tu corazón:
El corazón humano es algo que despierta mucho mi atención. Siempre me pregunto ¿qué es lo que lo hace latir? Aparentemente no vemos nada que nos diga qué es. Este segundo paso consiste en colocar las manos en tu pecho, sentir los latidos, pero poco a poco ir más profundo para intentar percibir esa fuerza mágica que lo impulsa. En el corazón situamos nuestros anhelos y deseos. NECESITAMOS PREGUNTARNOS honestamente ¿Es feliz mi corazón?, está viviendo la vida que quiere vivir?, siente entusiasmo o bajó los brazos? Y por último siente AMOR, está vivo más allá de los latidos, ama a alguien?
3) Tercer secreto, Ámate a ti Mismo:
Mucha gente busca alguien que los ame, alguien que tape los agujeros, los vacíos. Hay que cambiar el enfoque, hay que buscar gente a quien amar. En estos tiempos que corren la mayoría de las personas se encuentran tan cerradas que ha veces es tan difícil entrar en su mundo igual que si una puerta estuviese cerrada. Primero tenemos que sentir amor hacia nosotros mismos, para luego poder compartirlo. Amar nuestro cuerpo, nuestros órganos, funciones vitales, amar nuestra vida., nuestro pasado, nuestro presente y futuro. Amarnos es aceptarnos, liberarnos de los miedos, iluminar el fuego del espíritu que arde cuando amas. Amar es una invitación a conocerte, porque esta VIDA ES UNA ESCUELA donde venimos a aprender que la vida es sinónimo de AMOR y AMOR es sinónimo de energía y felicidad. Cuando te amas a ti mismo que te conduce a la felicidad, porque estás contigo mismo, en lo profundo.
4) Cuarto secreto, Amar a alguien:
Todo lo que no se da se pierde. Cuando descubres tu amor, cuando sabes que tienes algo que compartir y que nunca se acaba de estar en línea directa con el universo y con la vida, tienes el poder. Tienes brillo y quieres compartirlo, tienes alegría y la brindas, tienes entusiasmo y lo demuestras. Nadie puede arrebatarte lo que es tuyo. Amar a alguien es brindar tu existencia, es darte por entero con el corazón abierto, es ser dos en uno, fusionar tu alma con el otro, es generar algo tan mágico que te saca del tiempo, que te conecta con la eternidad. Amar a alguien en cualquier forma de amor, te da paz por actuar desde tu alma.
5) Quinto secreto, Siente la presencia:
Cuando estés solo, cierra los ojos, respira, y trata de poco a poco sentir tu presencia en el espacio. Eres una presencia de luz. Dejar que pasen los pensamientos, silenciar la mente, sólo respirar y sentir la presencia. Esta mágica presencia te hace consciente de que estas vivo, que la vida está pasando a través tuyo. Así como pasó por tus padres, tus abuelos y ve más hacia atrás, ¿puedes ver el comienzo de la primer presencia?. Es un misterio. Pero los misterios ,dice Osho, no son para ser develados sino para ser vividos. Vive el misterio de porqué estás aquí, siéntelo, disfruta tu presencia acompañando la vida. Tú estás vivo. Siéntelo. Cada uno de nosotros tiene un tiempo en este plano, luego continuaremos en otro, siente ahora la presencia, el aquí y ahora, y no dejes de disfrutar un segundo ahora mismo, ya!
6) Sexto secreto, Dedícate a observar:
A veces cuando nuestra vida se llena de actividades, es importante subir a la montaña y observar. En realidad deberíamos observar todo el tiempo. Observar como si viésemos una película. Cuando un amigo nuestro tiene un problema, podemos dar una sugerencia porque vemos el problema desde afuera, lo observamos. Pero nos cuesta observarnos a nosotros mismos. Despertemos a la sabiduría observando cómo vivimos, qué hacemos, hacia dónde nos dirigimos, cuál es nuestra situación actual. Detener todo el engranaje de la rutina, ir al mar, o a la plaza, tomar aire profundamente, meditar nuestra vida y sincronizar nuestros ideales. Vernos desde afuera, escuchar nuestra voz interna. Sentir qué anhela el corazón. Recuerda que las personas felices son las que hacen y siguen lo que siente su corazón e intuición interna. Por eso es bueno observar y observarnos y no perder contacto con nuestro ser interno, no perdernos en el laberinto de la vida caótica , sin rumbo ni destino claro. Despertemos a la sabiduría observando cómo vivimos.
7) Séptimo secreto, Despierta Tu Creatividad:
Cuando usas tu energía creativamente en un proyecto en una relación en cualquier acto en particular, te estás conociendo. Estás conociéndote a través de lo que creas. Creatividad es fluir con la vida, la vida no fue creada en 7 días, se está creando permanentemente. Descubre y vuelca tu creatividad en algo que te haga sentir, entusiasmo, alegría, conexión, comunicación, liberación e integridad. Dice un proverbio: “Trabaja en lo que hagas con la inflexibilidad y el celo de un artista interesado en crear una obra genial. La obra genial eres TÚ MISMO y el artista también”.
Octavo secreto, Entra en el misterio del sexo:
El sexo es la comunicación más profunda entre dos seres. Es la oportunidad de compartir tu ser interno unido y luminoso con otro ser querido. Es poder fusionar lo femenino y lo masculino, el Yin – Yang, en uno solo. Es el complemento, la unión de los opuestos, y con armonía, nos sentimos integrados, unidos a la esencia , al espíritu universal, la fuente divina, DIOS.
9) Noveno secreto, Medita en el Silencio:
Hay veces que entrar en contacto con el silencio es difícil porque la mente está tan llena de pensamientos que el silencio nos es casi imposible. Es conveniente que primero uses la música de tu preferencia, medita con ella, siente como la música influye en tus emociones y poco apoco ve más profundo hasta que el silencio o la quietud interna , surja por si misma. No tenemos que buscar el silencio, sino más bien, crear un espacio para que el silencio se manifieste. En el silencio está tu alma, en el silencio está la vida, pero la vida también está en la música, en las letras, en todo lo que existe. Disfruta la música, disfruta el silencio y verás como de pronto un día, escuchas en el silencio tu verdadera música interior, y despertarás junto a tu alma.
10) Vive y sé Feliz!
Fuente: Guillermo Ferrara, de su libro ” La búsqueda del destino”
Edición: BS- agosto 2003.

sábado, 29 de octubre de 2011

LA NUEVA FRECUENCIA DEL AMOR

LA NUEVA FRECUENCIA DEL AMOR
Si buscas el Amor, tira abajo todas tus creencias y olvídate de las experiencias vividas. Empieza de nuevo por donde nunca se te hubiera ocurrido que anda el Amor buscándote a ti.
El Amor es una energía que fluye libremente en todo el Universo. Hay que aprender a pedirla y tomarla desde la Fuente Ilimitada. El Amor "llega" desde el Centro de Amor Universal hacia el centro interno de cada uno.
Ábrete, tira tus corazas y deja que esta maravillosa energía disuelva los sentimientos negativos de separación y soledad.
Cuando logres estados de paz y bienestar "desde adentro y sin esfuerzos", el Amor ha estado acompañándote, no lo dejes ir, hay mucho más por hacer, juntos lo descubrirán.
Nuevas formas de relacionarnos amorosamente están surgiendo en estos tiempos. En los últimos años hemos crecido mucho en la expresión de los sentimientos. Ahora, el amor se abre como un loto de mil pétalos y da múltiples posibilidades para salir de nuestras limitaciones y carencias.
¿Qué es el amor?
El amor es ENERGIA que viene de la Energía Universal Creadora. El amor es un estado de completa felicidad, se disfruta cuando uno se abandona en el sentimiento y deja que todo fluya sin obstáculos.
Los seres se están encontrando para activar la nueva conciencia del amor y así poder sacar lo mejor de sí y crecer espiritualmente, porque el amor es el camino más genuino para el nuevo crecimiento interior. Desde el amor sin condicionamientos ni expectativas las almas están sanando viejas heridas de soledades y abandonos y están creando un estado interior más pleno y seguro.
El amor es amor y nada más, no se encadena a ningún contrato o filiación. Si deseas vivir con la persona amada, vive. Pero no pongas obstáculos en la convivencia, no exijas al otro lo que éste no tiene para dar, no le compliques la vida con reclamos. Deja que la relación fluya libremente. Respeta sus espacios, sus tiempos, sus gustos y que te respete a ti. No sientas obligaciones en ningún momento, ni sometimiento o dependencia. No calles lo que sientes, pero habla con dulzura.
Hay muchas maneras de comprometerse en las relaciones y uno cree que todo eso es amor, generalmente es dependencia emocional, necesidad de que otro llene tus vacíos y encima, los llena mal. No busques el amor afuera. Tienes que aprender a generarlo desde tu centro cardíaco, llenar tu aura, tu mente, tus palabras del amor que tomarás del Amor Universal y luego expresarlo. Todo en tu entorno vibrará en el amor y no habrá más carencias ni abandonos.
Reflexiona sobre estos aspectos: ¿Por qué cargas al amor con tantos condicionamientos?: Te amo aunque…, te amo porque…, te amo pero….El verdadero amor no es nada de todo eso.
El amor es un sentimiento que fluye puro, sin distorsiones.
Una cosa es convivir y compartir la vida con alguien y otra cosa es amar a alguien. Lo ideal es que se den ambas cosas juntas. Pero si no lo has logrado y convives con alguien a quien ya no amas, clarifica tu interior, acepta la realidad y no eches culpas afuera, en tu camino de evolución estaba el desamor para que ahora busques el amor, que no es sólo tener a otro, sino poder relacionarte amorosamente con TODOS.
Si en el plano humano no encuentras cómo llenar tu vacío de amor, comienza una tarea de crecimiento interior para conectar la Fuente Eterna de Amor Universal y entonces estarás vibrando también en el amor humano.
El amor está llamado a cubrir el Universo…
…pero mientras no nos demos cuenta…
…que somos nosotros los que tenemos que llamar, invocar, fabricar, ese amor y luego proyectarlo…
…el amor no puede conocerse, no puede proyectarse, no puede operar en la humanidad…
… porque eso depende de nosotros y no de otras fuerzas cósmicas.
Nosotros somos antenas cósmicas para recibir información divina, información espiritual, y difundirla y entonces de esa forma poder producir mayor inquietud por conocer el amor, que es lo que está sucediendo en esta Nueva Era.
La verdadera conciencia de amor comienza a entenderse ahora, en la medida en que salimos de todo tipo de creencias limitadoras. Los verdaderos sentimientos que restaurarán nuestra vida están fluyendo desde una dimensión superior de compresión de la vida, donde el Ser encuentra su resonancia espiritual y puede conectar el amor en su esencia pura: esa energía que se expresa……
Para gran parte de la humanidad, en estos momentos, el amor está mezclado con necesidades sexuales, fantasías culturales, reemplaza carencias. Depende de las creencias de cada individuo que el amor de felicidad o produzca dolor.
Muchos ya han comprobado que con la cabeza no se ama. El sentimiento amoroso surge desde el pecho. Es una energía, de determinada frecuencia vibracional que se condensa en el chakra cardíaco y desde allí sale y se expresa.
Quienes tiene bloqueos energéticos en el centro cardiaco no pueden expresar esta energía con facilidad y se sienten solos y angustiados.
Cuando este centro vibra en una determinada frecuencia y entra en resonancia con otro ser que está en la misma frecuencia se produce un intercambio amoroso pleno. Esto puede darse una sola vez, varias veces, por mucho tiempo, por toda la vida humana. Todo depende de la capacidad para mantener esa sintonía. Es por ello que el amor no pide ni da, se expresa. A veces encuentra resonancia y respuesta y otras veces no.
¡Cuántas historias de amor pueden caer con este concepto! Con la excusa de "lo hice por amor", se esconden muchísimas formas de manipulaciones, resentimientos, necesidad de poder o de dependencia. ¡Basta de telenovelas!
Después de comprender este nuevo concepto de amor, no tiene sentido hablar de los celos ni de fidelidad. Se es fiel con uno mismo y con los propios sentimientos. Con el crecimiento interior se logra ser consecuente e íntegro con uno mismo. Sólo desde este lugar de armonía interior se puede fluir un verdadero sentimiento amoroso profundo y puro.
Este estado amoroso pleno es el que se expresa en todos los niveles de la vida, no sólo en el amor de pareja. Uno ama LA VIDA y ama a todos los seres. La fuente de amor está dentro de uno y no necesita que venga a llenarla nadie. Si has sanado tus propias heridas eres amor e irradias amor. Sólo así se entra en resonancia y se encuentra quien comparta tu frecuencia de amor.
Si logras solucionar todos los mandatos adquiridos con respecto al amor, podrás enseñarle a otro cómo lograrlo también y podrá acompañarte en el camino de explorar juntos las nuevas dimensiones del amor.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

"Ama la realidad que construyes": MEDITACIONES PARA CAMBIAR EL ESTADO DE ANIMO EN CU...

"Ama la realidad que construyes": MEDITACIONES PARA CAMBIAR EL ESTADO DE ANIMO EN CU...: MEDITACIONES PARA CAMBIAR EL ESTADO DE ANIMO EN CUALQUIER MOMENTO Cada vez que sientas que la mente está intranquila, tensa, preocupada, a...

MEDITACIONES PARA CAMBIAR EL ESTADO DE ANIMO EN CUALQUIER MOMENTO

MEDITACIONES PARA CAMBIAR EL ESTADO DE ANIMO EN CUALQUIER MOMENTO

Cada vez que sientas que la mente está intranquila, tensa, preocupada, ansiosa, parlanchina, constantemente soñando, primero exhala profundamente. Siempre comienza por exhalar, todo el aire, tanto como puedas. Al sacar todo el aire también estás sacando el estado de ánimo, porque el aire es todo. Expulsa el aliento lo más lejos posible. Luego hunde el estómago y contenlo por unos cuantos segundos, no inhales. Luego permite al cuerpo que inhale. Inhala profundamente lo más que puedas y reten el aliento lo más que puedas. Encuentra un ritmo parejo entre la exhalación, retención, inhalación y retención. Hazlo con profundidad y comenzarás a sentir un cambio en todo tu ser. Tu estado de ánimo desaparecerá y un nuevo clima entrará en ti.
(MEDITACIONES DE OSHO)

MEDITACION DE TOMA DE FUNDAMENTO

Siéntate con la espalda erguida y los dos pies firmemente plantados en el piso. Respira hondo. Nota como se dilata y se contrae tu cuerpo mientras respiras. Nota tus piernas, tus pies y la tierra donde se apoyan. Considera la solidez de ese contacto. Nota el asiento debajo de ti, el peso de tu cuerpo y la atracción natural de la gravedad que te retiene hacia abajo, suave, infatigablemente. Fija la atención en tus pies, aplica una ligera presión con los talones contra el suelo, sin tensionarte, y nota como tus piernas se inundan de fuerza en oposición con la tierra. Observa la sutil corriente de energía que se establece entre tu primer chakra, la base de la columna vertebral y la tierra. Procura mantener esta corriente mientras procedes a la toma de fundamento del tórax.
Cuando has sintonizado el peso de tu cuerpo, adviertes la existencia de un centro de gravedad en la base de la columna vertebral. Nota como tu cuerpo descansa sobre este punto y considéralo como un ancla que te fija. Este es tu primer chakra, el punto donde retornarás una y otra vez, siempre que sea necesario recobrar fundamento.
Una vez anclado en este punto puedes empezar a integrar en resto del cuerpo en la toma de fundamento. Sintoniza el tronco, prestando especial atención al canal central del organismo, que no está justamente sobre la columna, sino esa parte de nuestro núcleo que pertenece a la vertical del centro de gravedad. Dedica un momento a poner en línea lo alto del cráneo, la garganta, el corazón, el estómago y el abdomen, es decir, todos los demás chakras con el chakra base sobre el cual descansan todos los otros.
Respira hondo y deja que esta alineación se consolide y se equilibre sobre el primer chakra. Hemos establecido así una columna vertical de energía. Imagina esa columna como un poderoso cable, que procede de muy por encima de tu cabeza, atraviesa el centro de tu cuerpo y se hunde en la tierra. Asegúrate especialmente que esa cuerda o cable pasa por tu punto de anclaje en el primer chakra y que continúa no sólo hasta el piso, sino muy hondo, hasta las profundidades de la tierra. Si eres capaz de visualizarlo, imagina que llega hasta el centro de la tierra, al núcleo gravitatorio que todo lo atrae. Nuevamente dedica un rato a observar que todas las piezas estén en orden: los pies presionando sobre el suelo, los chakras bien alineados, la columna llena de energía que tira hacia abajo, la sensación armoniosa de gravedad que nos estabiliza y da seguridad. Ahora estás alineado.

domingo, 4 de septiembre de 2011

LA VERDAD RESIDE EN ACTUAR DESDE EL CORAZON

LA VERDAD RESIDE
EN ACTUAR DESDE EL CORAZON

No hay mayor prision que tratar toda una vida de actuar bien o como se debe, porque en ese intento no muestras nada, no te muestras a ti mismo, te ocultas aferrado a la imposible proyeccion de no ser amado, y eso…, eso es la muerte, pero aquella muerte inconsciente, aquella en que no se sabe que se esta muerto y donde creemos que estamos vivos.
Nadie niega que se vive en la vida durante mucho tiempo en ese estado de aletargamiento, y que en algun momento se puede despertar…, es nuestro anhelo; pero es importante reconocer como nos aferramos al miedo a actuar en verdad, desde el corazon, porque de una u otra manera nos es mas facil negarnos y obedecer dictamenes que nos dicen que si nos ocultamos, que si dejamos para otro momento nuestra aparicion en el mundo tal cual somos, tendremos la oportunidad de ser amados como creemos necesitarlo, esperando siempre que un externo, que otro que no somos nosotros mismos, nos entregue esa aprobacion que significa a la larga ese carinio que creemos no tener en nuestro interior.
Vivir en verdad -escuchando y dejando que el corazon se exprese, y sin juicios a priori porque las normas nos enseniaron a actuar criticandonos- es ahora o nunca. Vivir en verdad es actuar desde el amor que reside en nuestro corazon, ya que en el no hay bueno ni malo, solo hay un ser de luz que quiso conocer la experiencia de ser carne en un mundo de formas y olvido… El amor por uno mismo comienza a mostrarsenos como la unica forma de encontrar la verdad tan anhelada. La verdad que ya no encontraremos ni en los libros sagrados, ni en la suplica a un Dios visto como ese ente que nos mira desde lejos y desde afuera. Esa verdad tiene un unico recipiente que tiene todo escrito y sin necesidad de palabras; ese recipiente que tanto criticamos, que tanto juzgamos, que tanto negamos deteriorandolo hasta la enfermedad, que tanto nos cuesta amar; ese recipiente que oculta esa verdad unica y divina es quien lee y quien escribe, es nuestro acto mas alla de la razon, es nuestro cuerpo de carne que manifiesta el espiritu, es el alma unica e irrepetible que decidio venir a vivir en plenitud esta vida logrando transformar el suenio del olvido en vida plena, consciente y feliz. Ese recipiente que contiene la verdad mas alta que por eones la mente humana a buscado conquistar tiene tu nombre, en la aparente imperfeccion en la que crees encontrarte, e incluso en la incredulidad por estas palabras…, la duda muchas veces nos lleva al encuentro de la certeza porque le creemos tanto o mas que a nosotros mismos. Si tan solo creyesemos de la misma forma en nuestras intuiciones, en nuestro susurro que emana del corazon, no me creerias loco y no sentirias que te falta tanto para alcanzar el despertar. Ahora ya eres perfecto si asi lo crees, y si te equivocas o dudas como se que lo estas haciendo, pues bien, equivocate y duda con todas tus fuerzas para que sea el error mas grande y mejor cometido de tu vida; y ese error hecho con ganas y sin miedo a errar te mostrara la verdad, porque hasta ese error nacido desde la pasion de ser te puede develar a Dios…, ya te podras ver a la cara sin temor a reconocer tu esencia, ni bueno ni malo, tan solo tu.
Veras oscuridad? Sin duda, porque Dios no tiene cara ni sello, solo es, y reconoceras en esa oscuridad un tesoro de luz oculta, solo veras el reves creado por la mente…, veras a fin de cuentas que no hay distinciones verdaderas entre esa luz y esa oscuridad, veras algo amable incondicionalmente.
Seras libre de una vez por todas. Mas que pensar en sanar, en aprender, en crecer, en alcanzar la conciencia ampliada, y en meterte mas conocimientos antes que conquistar sabiduria, lograras estar en el mismo acto de ser fuera de tu prision, lograras sacudirte de tanto prejuicio y recien conoceras el verdadero amor que siempre has estado buscando, el unico amor que te llevara a la verdad de ser, ese amor que solo te puedes dar tu mismo y que te instalara ante tus propias respuestas. Eso es ante todo la automaestria: la libertad de ser en conciencia de amor. Ya que sabras de ti, ya que no estaras dormido, te conoceras, no te negaras, y caminaras libre, perfecto en tu imperfeccion, perfecto en tu error apasionado, perfecto y poderoso como lo es Dios porque el no se juzga, ese no es su juego, y ya es tiempo que nosotros nos salgamos del juego del miedo a ser libres, para ser quienes somos plenos, para ser tu mismo.
No podemos pretender alcanzar la conciencia de la verdad si no nos exploramos y no nos dejamos aparecer tal cual somos. El misterio a develar y que se mostrara como esa verdad ultima, solo reside en tu corazon y en el amor de permitirle expresarse libre, sonriente y feliz. En definitiva, la verdad es mucho mas que un conocimiento, es el acto de un ser libre que pisa la Tierra sin miedo a ser.
ROBERTO CABRERA OLEA

viernes, 2 de septiembre de 2011

SENTIRSE EN PAZ UNA ELECCION

Sentirse en Paz es una Eleccion
Por Michael Brown
Es obvio en estos momentos para cualquiera que no está viviendo con su cabeza en la arena, que estamos actualmente experimentando una intensificación en todos los niveles de la experiencia humana. Cada día, en algún lugar del mundo, hay otro terremoto, inundación, desastre de una mina, desenmascaramiento político, crisis financiera, revelación pública de alguna forma de comportamiento no ético y disturbios civiles masivos. Países enteros se están dividiendo hasta los cimientos y están recurriendo a la retribución violenta.
Si examinamos nuestro ambiente inmediato de cerca, tenemos que ser testigos de la evidencia de esta sacudida justo en medio de nosotros. Lo que está sucediendo en el macrocosmos del escenario del mundo, también se está manifestando como el contenido de la conversación en lengua de todos. El conflicto y el caos de una forma u otra se están incrementando. Un gran cambio está en marcha.

Es vital ahora por lo tanto, dar homenaje a una experiencia que parece estar pasando a segundo plano mientras todo esto se desenvuelve: La Paz. En este momento no hay nada más importante que recordar diariamente que la experiencia de paz es una responsabilidad que se logra personalmente – no es un derecho que nos otorga ninguna organización política, económica, social o religiosa. La experiencia de la paz siempre se encuentra como un estado personalmente sentido y solo cuando es sentido a nivel personal, es entonces irradiado como una experiencia colectiva. La paz auténticamente sentida emana solo desde adentro.
Uno de los grandes engaños que nos jugamos, individual y colectivamente, es la noción de que ‘necesitamos hacer la paz’. ¿Han notado que nada que hayamos hecho a lo largo de toda nuestra historia humana documentada, en el intento por ‘crear paz’ jamás ha funcionado? Esto se debe a que la misma idea de que ‘la paz es algo que puede hacerse’, ya sea a través de la guerra, la discusión, el debate, los acuerdos, o firmando un tratado, es engañoso y por lo tanto desorientador.
Cualquier país u organización que clame haber logrado la paz a través de tales medios, ha demostrado con el tiempo que todo lo que se logró fue un ‘control forzado temporalmente, resultando únicamente en personas que viven durante un tiempo en una desesperación silenciosa y estados apagados de agresión pasiva, antes de que emerja nuevamente el descontento.
Esto se debe a que la paz no puede ‘hacerse’- ni en el Medio Oriente, ni en Sudáfrica, Indonesia o ningún lado. La paz ya existe dentro de la estructura vivencial de la Creación. La vibración que nosotros como humanos experimentamos como paz, fue creada mucho antes de que nos manifestáramos y existirá mucho después de que hayamos sido remplazados por otra especie animal dominante. La vibración de la paz está en todas partes. La paz está disponible incluso en medio de países arrasados por la guerra como Irak, Afganistán y cualquier otra región actualmente involucrada en el conflicto humano.
La ausencia de humanos en conflicto en cualquier ambiente, revela inmediatamente una radiación obvia de paz. Solo porque el comportamiento humano conflictivo oscurece su resonancia, esto no significa que ya no existe.
Nosotros simplemente entramos constantemente en comportamientos y conversaciones, con la intención de ‘tratar de hacer la paz’, porque no nos damos cuenta de lo que es la paz auténtica. Debido a nuestros actuales estados de confusión física, mental y emocional, no nos damos cuenta de que la paz auténtica es una experiencia que solo podemos sentir personalmente. En su lugar asumimos que es un arreglo que logramos colectivamente, a través de un acuerdo. Esto no es verdad. La paz es para que la sintamos en cualquier momento que elijamos, porque es una resonancia que nos envuelve a donde quiera que vayamos. Sin embargo, depende de nosotros elegir sentirla.

Justo ahora, en este momento, quienquiera que esté leyendo esta pieza de escritura puede sentir paz – si lo elige. No es una experiencia que alguien tenga que organizar para nosotros a través del debate, la discusión o el acuerdo. Ningún otro grupo tiene que ser dominado o reubicado para que seamos capaces de sentir paz. Dichas nociones son detracciones constantes de la realización auténtica de la paz. No tenemos que hacer las paces con nadie – tenemos que hacernos conscientes de ella como un sentimiento dentro de nuestro propio corazón, y entonces elegir ocupar esta conciencia, sin importar qué pase.
Incluso expresamos lo obvio de esta verdad en nuestro lenguaje. No decimos, “Yo pienso paz”, o “Yo hago paz”. Decimos, “Yo siento paz”. Y debido a que nadie, ningún paritario, político, sacerdote, comerciante, padre o pareja tiene la capacidad de sentir nada por nosotros – nadie es responsable por lo tanto de nuestro sentimiento, o falta de sentimiento de paz. La paz es una experiencia sensible que ya se otorgó libremente a cada humano. Sin embargo, es nuestra responsabilidad elegir entrar y contener esta conciencia.
Esto es por supuesto lo que lo hace difícil. La paz es inflexible. Elegimos sentirla – o elegimos sentir algo más. No podemos sentirnos en paz Y simultáneamente abrigar el sentimiento de estar en lo correcto y hacer las cosas a nuestra manera. No podemos sentirnos en paz Y simultáneamente sentir venganza. No podemos sentir paz Y simultáneamente sentirnos justificados por tener ‘la última palabra’. No podemos sentirnos en paz Y comportarnos dañinamente en alguna forma hacia otro ser humano, ser o creatura viviente. No podemos sentir paz Y simultáneamente forzar nuestra voluntad sobre otros. No podemos sentirnos en paz Y simultáneamente imponer que nuestra religión es la única forma correcta para comulgar con lo que sea que Dios signifique para nosotros. No podemos sentir paz Y simultáneamente tomar partido en cualquier conflicto.
La paz también requiere voluntad para liberar. El precio de sentirse en paz AHORA – en este momento – siempre está determinado por nuestra voluntad para integrar heridas perpetradas en el pasado. Esto se debe a que cualquier cosa que esté pasando dentro de nuestra experiencia de vida en este momento, que nos inhibe para entrar a la conciencia sensible de la paz, siempre tiene que ver con algo que sucedió en el pasado.
Justo ahora, en este momento, si lo elegimos, somos bienvenidos para sentir paz.

La verdadera pregunta que tenemos que hacernos es: ¿Realmente buscamos paz? Esto podría parecer una pregunta obvia con una respuesta igualmente obvia – pero no lo es. La mayoría de nosotros podría responder inmediatamente que elegimos la paz, pero en un extremo, también nos sentimos justificados para elegir sentir que tenemos la razón, sentirnos vengados o sentirnos en control – en lugar de sentirnos en paz.
La realidad es que nadie se interpone entre nosotros y el sentimiento de paz. Podemos experimentar este sentimiento justo ahora. La paz es una resonancia sensible que ya ha sido creada por lo que sea que Dios signifique para nosotros, no es algo que algún día haremos los seres humanos. Sin embargo, ¿nos levantamos cada día y elegimos sentir la paz que ya ha sido creada para nosotros, o estamos todavía erróneamente esperando porque alguien ‘haga que la paz nos suceda’?
La paz solo existe en el mundo cuando elegimos sentirla ahora dentro de nuestra propia experiencia, mientras nos movemos a través del mundo. No existe otra forma de encontrarla auténticamente.
Si no nos estamos sintiendo en paz en este momento, se debe a que no estamos eligiendo sentirla. Es así de simple. Si nos unimos al flujo actual de las masas y nuestra experiencia personal se deteriora en un conflicto creciente, es probable que estemos eligiendo indignantemente tener la razón o tomar partido en algún drama humano, en lugar de sentir paz. Recuerden la expresión es, “Que la paz sea contigo”, no “Que la paz sea con ellos”.
Recuerden también que estar en paz no es ni puede ser una experiencia vivida como una actividad de grupo organizado. Siempre es una elección hecha a través de abrazar un nivel maduro de responsabilidad personal. No podemos vivir la paz votando por ella, forzándola, ganando más dinero para comprarla, o tomando lados para imponer nuestra versión de la verdad. Solo podemos recibir una conciencia sensible de ella como una experiencia directa, al elegir conscientemente sentir y vivir desde adentro esta resonancia lo mejor que podamos a lo largo de cada día. Si no elegimos personalmente sentirla, no entra a nuestra experiencia. Solo cuando la elegimos como “un sentimiento que cargamos conscientemente dentro de nuestro propio corazón” entonces irradia hacia fuera e impacta la cualidad de nuestro pensamiento y nuestras acciones.
En este momento, conforme las masas del mundo se tropiezan inconscientemente en el caos y el conflicto crecientes, no hay nada más importante que mantener una conciencia personal de lo que es realmente la paz. Nadie nos va a pagar por estar en paz. Nadie nos va a dar una palmada en la espalda ni va a escribir sobre nuestra paz en un diario. Nadie nos va a dar el Premio de la Paz y ni nos va a ofrecer una conferencia de prensa sobre ella. La paz auténtica no va a ser sujeto de noticias en un mundo que todavía cree erróneamente que ‘la paz es algo que tiene que hacerse’.
La paz es una condición sensible callada, calmada y elegida, resonando dentro del corazón individual.
Cuando somos capaces de despertar e iniciar cada día recordando elegir sentir paz – aunque sea solo en partes del nuestro día – entonces estamos sirviendo a la humanidad al mantener la luz clara de la sanidad en el mundo, cuando las masas están perdiendo completamente la visión de ésta.
Son bienvenidos a caminar en este día en paz. La paz es un regalo de la Voluntad de Dios para todos, no es el resultado de ninguna declaración humana. Su resonancia sensible es una elección personal del corazón, no un derecho político logrado a través de ninguna organización.
La paz está disponible como una experiencia dentro de ti y de mí, justo ahora. Es nuestra para elegirla. Siempre va a ser experimentada solo a través de la elección.
Michael Brown





LA CURACION DEL CUERPO A TRAVES DEL ALMA

"LA CURACION DEL CUERPO LLEGA A TRAVES DEL ALMA"


Tarde o temprano todos los seres humanos enfermamos y el dolor reduce nuestra capacidad para el trabajo y el placer, llegando incluso a arrebatarnos la vida.Sin embargo pocas son las personas conscientes de que la enfermedad aparece cuando malgastamos nuestra energia. permitimos que nos la roben o la encarrilamos hacia objetivos erroneos. Comprenderlo asi nos abre el camino de la autocuracion, un milagro posible si interpretamos las dolencias del cuerpo como lo que lo de verdad son: expresiones de un malestas espiritual que SI tiene curacion. Los miedos, las fobias, la falta de autoestima o el afan excesivo de control pueden tener repercusiones fisicas insolitas y de dificil diagnostico, que solo podemos resolver aprendiendo a mantenernos en contacto con nuestro YO mas hondo.

Aprender el leguaje del sistema energetico humano es un medio para comprendernos a nosotros mismos, un medio para salir airosos de estos retos espirituales. Al comprender la anatomia de la energia identificara las pautas o modalidades de nuestra vida, y la profunda interrelacion que existen en el funcionamiento de mente, cuerpo y espiritu. Este conocimiento propio nos proporcionara placer y paz mental, y al mismo tiempo lo conducira a la curacion emocional y psiquica.

Nos rodea una energia emocional generada por experiencias interiores y exteriores, tanto las positivas como las negativas.Estas fuerza influye en el tejido fisico interno del cuerpo . De esta manera, la boigrafia de una persona, es decir, las experiencias que conforman su vida,se convierte en su biologia.

LA BIOGRAFIA SE CONVIERTE EN BIOLOGIA. Nuestro cuerpo continene nuestra historia, todos los capitulos, parrafos,y versos, linea a linea, de todos los acontecimientos y relaciones de nuestra vida. Un miedo, por ejemplo, activa todos los sistemas corporales, el estomago se tensa, el ritmo cardiaco se acelera y tal vez el cuerpo comienza a sudar. Un pensamiento amoroso puede relajar todo el cuerpo

Todos tenemos sentimientos negativos, pero no toda aptitud negativa produce enfermedad. Para crear enfermedad, las emociones negativas tienen que ser dominantes, por ejemplo, una persona puede saber que debe de perdonar a alguien, pero decide que continuar enfadada le da mas poder. Continuar obsesivamente enfadada la hace mas propensa a desarrollar una enfermedad porque la consecuencia energetica de una obsesion negativa es la impotencia. La energia es poder, y transmitir energia al pasado pensando insistentemente en acontecimientos penosos resta poder al cuerpo, (o sea lo debilita) y puede conducir a la enfermedad. El poder (que nos da la energia) es esencial para sanar y para conservar la salud. Las aptitudes que generan sensacion de impotencia no solo conducen a una falta de estima propia, sino que tambien agotan la energia del cuerpo fisico y debilitan la salud en general.

EL PODER PERSONAL ES NECESARIO PARA LA SALUD... Muchas personas desarrollan una enfermedad cuado pierden algo que para ellas representa poder, como dinero, un trabajo o cuando pierden a alguien a quien han investido de poder o de su identidad, como el conyuge, un progenitor o un hijo. Nuestra relacion con el poder esta en el nucleo de nuestra salud. Para que una terapia alternativa tenga exito es necesario que el paciente tenga un concepto interno del poder, una capacidad para generar energia interna y recursos emocionales, como por ejemplo, creer en su autosuficiencia. Es necesario tomar conciencia de lo que nos da poder. La curacion de cualquier enfermedad se facilita identificando nuestros simbolos de poder y escuchando los mensajes que el cuerpo y las intuiciones nos envian acerca de ellos.

LA PERSONA PUEDE SANARSE SOLA-- Curacion total y cura no son lo mismo. Se produce una "cura" cuando la persona ha logrado controlar o detener el avance fisico de una enfermedad. Curar una enfermedad fisica, sin embargo, no significa necesariamente que se haya aliviado tambien el estres emocional y psiquico que formaba parte de ella. En este caso es muy posible, y con frecuencia probable, que la enfermedad reaparezca.

El proceso de la cura es pasivo, es decir, el paciente se inclina a ceder su autoridad al medico y al tratamiento prescrito, en lugar de desafiar activamente la enfermedad y recuperar la salud. La curacion en cambio es un proceso activo e interno que implica investigar las aptitudes, los recuerdos y las creencias con el deseo de liberarse de todas las pautas negativas que impiden la total recuperacion emocional y espiritual.

Conseguir salud, felicidad y equilibrio energetico se reduce a centrar mas la atencion en lo positivo que en lo negativo,y a vivir de una manera espiritualmente coherente con lo que sabemos que es la verdad.

LA CONCIENCIA Y SU CONEXION CON LA CURACION. Durante las cuatro ultimas decadas se ha escrito mucho sobre el papel de la mente en la salud, nuestras actitudes tienen un papel importantisimo en la creacion y la destruccion de la salud corporal. La depresesion, por ejemplo, no solo afecta a la capacidad de sanar, sino que deteriora directamente el sistema unmunitario. El enfado, la amargura, la rabia y el resentimiento obstaculizan el proceso de curacion, o lo impiden totalmente. La voluntad de sanar tiene un enorme poder, y sin ese poder interior una enfermedad suele salirse con la suya.

LA CONCIENCIA Y LA MUERTE.¿Significa esto que las personas que no se curan no han conseguido ampliar su conciencia?, NO, en absoluto. Morir no significa no haber sanado. La muerte es una parte inevitable de la vida. La realidad es que muchas personas si se curan de sus tormentos emocionales y psquicos, y por lo tanto mueren "sanadas".

Al igual que nacemos en el momento idoneo para que nuestra energia entre en la tierra, tambien hay un momento idoneo para dejar la tierra, No tenemos que morir con dolor y enfermedad. La mente consciente es capaz de liberal el espiritu del cuerpo sin tener que soportar el dolor del deterioro fisico. Esta eleccion la podemos tomar todos.

Tomar conciencia sognifica cambiar las reglas segun las cuales vivimos y las creencias que conservamos. Nuestros recuerdos y aptitudes son literalmente las reglas que determina la calidad de vida y la fuerza de los lazos con los demas.

¿PUEDEN SER CURADAS TODAS LAS ENFERMEDADES?, Si, por supuesto, pero eso no quiere decir que todas las enfermedades van a ser curadas. A veces una persona tiene que soportar una enfermedad por motivos que le serviran para afrontar sus miedos y su negatividad. Y a veces a una persona le ha llegado la hora de morir. La muerte no es el enemigo, es el miedo a la muerte.

Resumen del libro "ANATOMIA DEL ESPIRITU.
Autora Caroline Myss,Ph.D.

martes, 1 de marzo de 2011

EL CUARTO ACUERDO


El Cuarto Acuerdo
«Haz siempre lo máximo que puedas»


Sólo hay un acuerdo más, pero es el que permite que los otros tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados. El Cuarto Acuerdo se refiere a la realización de los tres primeros: Haz siempre lo máximo que puedas.

Bajo cualquier circunstancia, haz siempre lo máximo que puedas, ni más ni menos. Pero piensa que eso va a variar de un momento a otro. Todas las cosas están vivas y cambian continuamente, de modo que, en ocasiones, lo máximo que podrás hacer tendrá una gran calidad, y en otras no será tan bueno. Cuando te despiertas renovado y lleno de vigor por la mañana, tu rendimiento es mejor que por la noche cuando estás agotado. Lo máximo que puedas hacer será distinto cuándo estés sano que cuando estés enfermo, o cuando estés sobrio que cuando hayas bebido. Tu rendimiento dependerá de que te sientas de maravilla y feliz o disgustado, enfadado o celoso.

En tus estados de ánimo diarios, lo máximo que podrás hacer cambiará de un momento a otro, de una hora a otra, de un día a otro. También cambiará con el tiempo. A medida que vayas adquiriendo el hábito de los cuatro nuevos acuerdos, tu rendimiento será mejor de lo que solía ser.

Independientemente del resultado, sigue haciendo siempre lo máximo que puedas, ni más ni menos. Si intentas esforzarte demasiado para hacer más de lo que puedes, gastarás más energía de la necesaria y, al final, tu rendimiento no será suficiente. Cuando te excedes, agotas tu cuerpo y vas contra ti, y por consiguiente te resulta más difícil alcanzar tus objetivos. Por otro lado, si haces menos de lo que puedes hacer, te sometes a ti mismo a frustraciones, juicios, culpas y reproches.

Limítate a hacer lo máximo que puedas, en cualquier circunstancia de tu vida. No importa si estás enfermo o cansado, si siempre haces lo máximo que puedas, no te juzgarás a ti mismo en modo alguno. Y si no te juzgas, no te harás reproches, ni te culparás ni te castigarás en absoluto. Si haces siempre lo máximo que puedas, romperás el fuerte hechizo al que estás sometido.

Había una vez un hombre que quería trascender su sufrimiento, de modo que se fue a un templo budista para encontrar a un maestro que le ayudase. Se acercó a él y le dijo:
«Maestro, si medito cuatro horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?». El maestro le miró y le respondió: «Sí meditas cuatro horas al día, tal vez lo consigas dentro de diez años».
El hombre, pensando que podía hacer más, le dijo: «Maestro, y si medito ocho horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?».
El maestro le miró y le respondió: «Si meditas ocho horas al día, tal vez lo lograrás dentro de veinte años».
«Pero ¿por qué tardaré más tiempo si medito más?», preguntó el hombre.
El maestro contestó: «No estás aquí para sacrificar tu alegría ni tu vida. Estás aquí para vivir, para ser feliz y para amar. Si puedes alcanzar tu máximo nivel en dos horas de meditación, pero utilizas ocho, sólo conseguirás agotarte, apartarte del verdadero sentido de la meditación y no disfrutar de tu vida. Haz lo máximo que puedas y tal vez aprenderás que independientemente del tiempo que medites, puedes vivir, amar y ser feliz».

Si haces lo máximo que puedas, vivirás con gran intensidad. Serás productivo y serás bueno contigo mismo porque te entregarás a tu familia, a tu comunidad, a todo. Pero la acción es lo que te hará sentir inmensamente feliz. Siempre que haces lo máximo que puedes, actúas. Hacer lo máximo que puedas significa actuar porque amas hacerlo, no porque esperas una recompensa. La mayor parte de las personas hacen exactamente lo contrario: sólo emprenden la acción cuándo esperan una recompensa y no disfrutan de ella. Y ese es el motivo por el que no hacen lo máximo que pueden.

Por ejemplo, la mayoría de las personas van a trabajar y piensan únicamente en el día de pago y en el dinero que obtendrán por su trabajo. Están impacientes esperando a que llegue el viernes o el sábado, el día en el que reciben su salario y pueden tomarse unas horas libres. Trabajan por su recompensa y el resultado es que se resisten al trabajo. Intentan evitar la acción; ésta entonces se vuelve cada vez más difícil y esas personas no hacen lo máximo que pueden. Trabajan muy duramente durante toda la semana, soportan el trabajo, soportan la acción, no porque les guste, sino porque sienten que es lo que deben hacer. Tienen que trabajar porque han de pagar el alquiler y mantener a su familia. Son personas frustradas y cuando reciben su paga, no se sienten felices.

Tienen dos días para descansar, para hacer lo que les apetezca y ¿qué es lo que hacen? Intentan escaparse. Se emborrachan porque no se gustan a sí mismos. No les gusta su vida. Cuando no nos gusta como somos, nos herimos de muy diversas maneras. Sin embargo, si emprendes la acción por el puro placer de hacerlo, sin esperar una recompensa, descubrirás que disfrutas de cada cosa que llevas a cabo. Las recompensas llegarán, pero tú no estarás apegado a ellas. Si no esperas una recompensa, es posible que incluso llegues a conseguir más de lo que hubieses imaginado. Si nos gusta lo que hacemos y si siempre hacemos lo máximo que podemos, entonces disfrutamos realmente de nuestra vida. Nos divertimos, no nos aburrimos y no nos sentimos frustrados.

Cuando haces lo máximo que puedes, no le das al Juez la oportunidad de que dicte sentencia y te considere culpable. Si has hecho lo máximo que podías y el Juez intenta juzgarte basándose en tu Libro de la Ley, tú tienes la respuesta: «Hice lo máximo que podía». No hay reproches. Ésta es la razón por la cual siempre hacemos lo máximo que podemos. No es un acuerdo que sea fácil de mantener, pero te hará realmente libre. Cuando haces lo máximo que puedes, aprendes a aceptarte a ti mismo, pero tienes que ser consciente y aprender de tus errores. Eso significa practicar, comprobar los resultados con honestidad y continuar practicando. Así se expande la conciencia.

Cuando haces lo máximo que puedes no parece que trabajes, porque disfrutas de todo lo que haces. Sabes que haces lo máximo que puedes cuando disfrutas de la acción o la llevas a cabo de una manera que no te repercute negativamente. Haces lo máximo que puedes porque quieres hacerlo, no porque tengas que hacerlo, ni por complacer al juez o a los demás. Si emprendes la acción porque te sientes obligado, entonces, de ninguna manera harás lo máximo que puedas. En ese caso, es mejor no hacerlo. Cuando haces lo máximo que puedes, siempre te sientes muy feliz; por eso lo haces. Cuando haces lo máximo que puedes por el mero placer de hacerlo, emprendes la acción porque disfrutas de ella.

La acción consiste en vivir con plenitud. La inacción es nuestra forma de negar la vida, y consiste en sentarse delante del televisor cada día durante años porque te da miedo estar vivo y arriesgarte a expresar lo que eres. Expresar lo que eres es emprender la acción. Puede que tengas grandes ideas en la cabeza, pero lo que importa es la acción. Una idea, si no se lleva a cabo, no producirá ninguna manifestación, ni resultados ni recompensas.

Hacer lo máximo que puedas es un gran hábito que te conviene adquirir. Yo hago lo máximo que puedo en todo lo que emprendo y siento. Hacerlo se ha convertido en un ritual que forma parte de mi vida, porque estás vivo. No disfrutar de lo que sucede ahora mismo es vivir en el pasado, es vivir sólo a medias. Esto conduce a la autocompasión, el sufrimiento y las lágrimas.

Naciste con el derecho de ser feliz. Naciste con el derecho de amar, de disfrutar y de compartir tu amor. Estás vivo, así que toma tu vida y disfrútala. No te resistas a que la vida pase por ti, porque es Dios que pasa a través de ti. Tu existencia prueba, por sí sola, la existencia de Dios. Tu existencia prueba la existencia de la vida y la energía.

No necesitamos saber ni probar nada. Ser, arriesgarnos a vivir y disfrutar de nuestra vida, es lo único que importa. Di que no cuando quieras decir que no, y di que sí cuando quieras decir que sí. Tienes derecho a ser tú mismo. Y sólo puedes serlo cuando haces lo máximo que puedes. Cuando no lo haces, te niegas el derecho a ser tú mismo. Ésta es una semilla que deberías nutrir en tu mente. No necesitas muchos conocimientos ni grandes conceptos filosóficos. No necesitas que los demás te acepten. Expresas tu propia divinidad mediante tu vida y el amor por ti mismo y por los demás.

Los tres primeros acuerdos sólo funcionarán si haces lo máximo que puedas. No esperes ser siempre impecable con tus palabras. Tus hábitos rutinarios son demasiado fuertes y están firmemente arraigados en tu mente. Pero puedes hacer lo máximo posible. No esperes no volver nunca más a tomarte las cosas personalmente; sólo haz lo máximo que puedas. No esperes no hacer nunca más ninguna suposición, pero sí puedes hacer lo máximo posible.

Si haces lo máximo que puedas, hábitos como emplear mal tus palabras, tomarte las cosas personalmente y hacer suposiciones se debilitarán y con el tiempo, serán menos frecuentes. No es necesario que te juzgues a ti mismo, que te sientas culpable o que te castigues por no ser capaz de mantener estos acuerdos. Cuando haces lo máximo que puedes, te sientes bien contigo mismo aunque todavía hagas suposiciones, aunque todavía te tomes las cosas personalmente y aunque todavía no seas impecable con tus palabras.

Si siempre haces lo máximo que puedas, una y otra vez, te convertirás en un maestro de la transformación. La práctica forma al maestro. Todo lo que sabes lo has aprendido mediante la repetición.

Si haces lo máximo que puedas en la búsqueda de tu libertad personal y de tu autoestima, descubrirás que encontrar lo que buscas es sólo cuestión de tiempo. No se trata de soñar despierto ni de sentarse varias horas a soñar mientras meditas. Debes ponerte en pie y actuar como un ser humano. Debes honrar al hombre o la mujer que eres. Debes respetar tu cuerpo, disfrutarlo, amarlo, alimentarlo, limpiarlo y sanarlo. Ejercítalo y haz todo lo que le haga sentirse bien. Tu propio cuerpo es una manifestación de Dios, y si honras a tu cuerpo, todo cambiará para ti. Cuando des amor a todas las partes de tu cuerpo, plantarás semillas de amor en tu mente, y cuando crezcan, amarás, honrarás y respetarás tu cuerpo inmensamente.

Cuando honres estos cuatro acuerdos juntos, ya no vivirás más en el infierno. Definitivamente, no. Si eres impecable con tus palabras, no te tomas nada personalmente, no haces suposiciones y siempre haces lo máximo que puedas, tu vida será maravillosa y la controlarás totalmente.

Los Cuatro Acuerdos son un resumen de la maestría de la transformación, una de las maestrías de los toltecas. Transformas el infierno en cielo. Sólo tienes que adoptarlos y respetar su significado y su poder.

sábado, 8 de enero de 2011

EL TERCER ACUERDO

No hagas suposiciones
El Tercer Acuerdo consiste en no hacer suposiciones.
Tendemos a hacer suposiciones sobre todo. El problema es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto. Juraríamos que es real.
Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan nos lo tomamos personalmente y después, los culpamos y reaccionamos enviando veneno
emocional con nuestras palabras. Este es el motivo por el cual siempre que hacemos suposiciones, nos buscamos problemas. Hacemos una suposición, comprendernos las cosas mal, nos lo tomamos personalmente y acabamos haciendo un gran drama de nada.
Toda la tristeza y los dramas que has experimentado tenían sus raíces en las suposiciones que hiciste y en las cosas que te tomaste personalmente. Concédete un momento para considerar la verdad de esta afirmación.
Toda la cuestión del dominio entre los seres humanos gira alrededor de las suposiciones y el tomarse las cosas personalmente. Todo nuestro sueño del Infierno se basa en ello.
Producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y tomándonoslas personalmente, porque, por lo general, empezamos a chismorrear a partir de nuestras suposiciones. Recuerda que chismorrear es nuestra forma de comunicarnos y enviarnos veneno los unos a los otros en el sueño del Infierno.
Como tenemos miedo de pedir una aclaración, hacemos suposiciones y creemos que son ciertas; después, las defendemos e intentamos que sea otro el que no tenga razón. Siempre es mejor preguntar que hacer una suposición, porque las suposiciones crean sufrimiento.
El gran mitote de la mente humana crea un enorme caos que nos lleva a interpretar y entender mal todas las cosas. Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír. No percibimos las cosas tal como son.
Tenemos la costumbre de soñar sin basarnos en la realidad. Literalmente, inventamos las cosas en nuestra imaginación. Como no entendemos algo, hacemos una suposición sobre su significado, y cuando la verdad aparece, la burbuja de nuestro sueño estalla y descubrimos que no era en absoluto lo que nosotros creíamos.
Un ejemplo: Andas por el paseo y ves a una persona que te gusta. Se vuelve hacia ti, te sonríe y después se aleja. Sólo con esta experiencia puedes hacer muchas suposiciones.
Con ellas es posible crear toda una fantasía. Y tú verdaderamente quieres creerte la fantasía y convertirla en realidad. Empiezas a crear un sueño completo a partir de tus suposiciones, y puede que te lo creas: Realmente le gusto mucho.
A partir de esto, en tu mente empieza una relación entera.
Quizás, en tu mundo de fantasía, hasta llegues a casarte con esa persona. Pero la fantasía está en tu mente, en tu sueño personal.
Hacer suposiciones en nuestras relaciones significa buscarse problemas. A menudo, suponemos que nuestra pareja sabe lo que pensamos y que no es necesario que le digamos lo que queremos.
Suponemos que hará lo que queremos porque nos conoce muy bien.
Si no hace lo que creemos que debería hacer, nos sentimos realmente heridos y decimos: «Deberías haberlo sabido.
Otro ejemplo: Decides casarte y supones que tu pareja ve el matrimonio de la misma manera que tú.
Después, al vivir juntos, descubres que no es así. Esto crea muchos conflictos; sin embargo, no intentas clarificar tus sentimientos sobre el matrimonio. El marido regresa a casa del trabajo. La mujer está furiosa y el marido no sabe por qué. Quizá sea porque la mujer hizo una suposición. No le dice a su marido lo que quiere porque supone que él la conoce tan bien que ya lo sabe, como si pudiese leer su mente. Se disgusta porque
él no satisface sus expectativas. Hacer suposiciones en las relaciones conduce a muchas disputas,dificultades y malentendidos con las personas que supuestamente amamos.
En cualquier tipo de relación, podemos suponer que los demás saben lo que pensamos y que no es necesario que digamos lo que queremos.
Harán lo que queremos porque nos conocen muy bien. Si no lo hacen, si no hacen lo que creemos que deberían hacer, nos sentimos heridos y pensamos: ¿Cómo ha podido hacer eso? Debería haberlo sabido». Suponemos que la otra persona sabe lo que queremos.
Creamos un drama completo porque hacemos esta suposición y después añadimos otras más encima de ella.
El funcionamiento de la mente humana es muy interesante. Necesitamos justificarlo, explicarlo y comprenderlo todo para sentirnos seguros. Tenemos millones de preguntas que precisan respuesta porque hay muchas cosas que la mente racional es incapaz de explicar.
No importa si la respuesta es correcta o no; por sí sola, bastará para que nos sintamos seguros. Esta es la razón por la cual hacemos suposiciones.
Si los demás nos dicen algo, hacemos suposiciones, y si no nos dicen nada, también las hacemos para satisfacer nuestra necesidad de saber y reemplazar la necesidad de comunicarnos. Incluso si oímos algo y no
lo entendemos, hacemos suposiciones sobre lo que significa, y después, creemos en ellas. Hacemos todo tipo de suposiciones porque no tenemos el valor de preguntar.
La mayoría de las veces, hacemos nuestras suposiciones con gran rapidez y de una manera inconsciente, porque hemos establecido acuerdos para comunicarnos de esta forma. Hemos acordado que hacer preguntas es peligroso, y que la gente que nos ama debería saber qué queremos o cómo nos sentimos.
Cuando creemos algo, suponemos que tenemos razón hasta el punto de llegar a destruir nuestras relaciones para defender nuestra posición.
Suponemos que todo el mundo ve la vida del mismo modo que nosotros. Suponemos que los demás piensan, sienten, juzgan y maltratan como nosotros lo hacemos. Esta es la mayor suposición que podemos hacer, y es la razón por la cual nos da miedo ser nosotros mismos ante los demás, porque creemos que nos juzgarán, nos convertirán en sus víctimas, nos maltratarán y nos culparán como nosotros mismos hacemos.
De modo que, incluso antes de que los demás tengan la oportunidad de rechazarnos, nosotros ya nos hemos rechazado a nosotros mismos. Así es como funciona la mente humana.
También hacemos suposiciones sobre nosotros mismos, y esto crea muchos conflictos internos. Por ejemplo, supones que eres capaz de hacer algo, y después descubres que no lo eres. Te sobrestimas o te subestimas a ti mismo porque no te has tomado el tiempo necesario para hacerte preguntas y contestártelas.
Tal vez necesites más datos sobre una situación en particular. O quizá necesites dejar de mentirte a ti mismo sobre lo que verdaderamente quieres.
A menudo, cuando inicias una relación con alguien que te gusta, tienes que justificar por qué te gusta.
Sólo ves lo que quieres ver y niegas que algunos aspectos de esa persona te disgustan. Te mientes a ti mismo con el único fin de sentir que tienes razón. Después haces suposiciones, y una de ellas es: Mi amor
cambiará a esta persona. Pero no es verdad. Tu amor no cambiará a nadie. Si las personas cambian es porque quieren cambiar, no porque tú puedas cambiarlas. Entonces, ocurre algo entre vosotros dos y te sientes dolido. De pronto, ves lo que no quisiste ver antes, sólo que ahora está amplificado por tu veneno emocional. Ahora tienes que justificar tu dolor emocional y echar la culpa de tus decisiones a los demás.
No es necesario que justifiquemos el amor; está presente o no lo está. El amor verdadero es aceptar a los demás tal como son sin tratar de cambiarlos. Si intentamos cambiarlos significa que, en realidad, no nos
gustan. Por supuesto, sí decides vivir con alguien, si llegas a ese acuerdo, siempre será mejor que esa persona sea exactamente como tú quieres que sea. Encuentra a alguien a quien no tengas que cambiar en
absoluto. Resulta mucho más fácil hallar a alguien que ya sea como tú quieres que sea, que intentar cambiar a una persona. Además, ese alguien debe quererte tal como eres para no tener que hacerte cambiar en
absoluto. Si otras personas piensan que tienes que cambiar, eso significa que, en realidad, no te aman tal como eres. ¿Y para qué estar con alguien si tú no eres tal como quiere que seas?
Debemos ser quienes somos, de modo que no tenemos que presentar una falsa imagen. Si me amas tal como soy, muy bien, tómame. Si no me amas tal como soy, muy bien, adiós. Búscate a otro. Quizá suene duro, pero este tipo de comunicación significa que los acuerdos personales que establecemos con los demás son claros e impecables.
Imagínate tan sólo el día en que dejes de suponer cosas de tu pareja, y a la larga, de cualquier otra persona de tu vida. Tu manera de comunicarte cambiará completamente y tus relaciones ya no sufrirán más a causa de conflictos creados por suposiciones equivocadas.
La manera de evitar las suposiciones es preguntar.
Asegúrate de que las cosas te queden claras. Si no comprendes alguna, ten el valor de preguntar hasta clarificarlo todo lo posible, e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular. Una vez escuches la respuesta, no tendrás que hacer suposiciones porque sabrás la verdad.
Asimismo, encuentra tu voz para preguntar lo que quieres. Todo el mundo tiene derecho a contestarte sí o no, pero tú siempre tendrás derecho a preguntar. Del mismo modo, todo el mundo tiene derecho a preguntarte y tú tienes derecho a contestar «sí» o no.
Si no entiendes algo, en lugar de hacer una suposición, es mejor que preguntes y que seas claro. El día que dejes de hacer suposiciones, te comunicarás con habilidad y claridad, libre de veneno emocional. Cuando
ya no hagas suposiciones, tus palabras se volverán impecables.
Con una comunicación clara, todas tus relaciones cambiarán, no sólo la que tienes con tu pareja, sino también todas las demás. No será necesario que hagas suposiciones porque todo se volverá muy claro. Esto es lo que yo quiero, y esto es lo que tú quieres. Si nos comunicamos de esta manera, nuestras palabras se volverán impecables. Si todos los seres humanos fuésemos capaces de comunicarnos de esta manera, con la impecabilidad de nuestras palabras, no habría guerras, ni violencia ni disputas. Sólo con que fuésemos capaces de tener una comunicación buena y clara, todos nuestros problemas se resolverían.
Este es, pues, el Tercer Acuerdo: No harás suposiciones. Decirlo es fácil, pero comprendo que hacerlo es difícil. Lo es porque, muy a menudo, hacernos exactamente lo contrario. Tenemos todos esos hábitos y
rutinas de los que ni tan siquiera somos conscientes. Tomar consciencia de esos hábitos y comprender la importancia de este acuerdo es el primer paso, pero no es suficiente. La idea o la información es sólo una
semilla en la mente. Lo que realmente hará que las cosas cambien es la acción. Actuar una y otra vez fortalece tu voluntad, nutre la semilla y establece una base sólida para que el nuevo hábito se desarrolle. Tras
muchas repeticiones, estos nuevos acuerdos se convertirán en parte de ti mismo y verás cómo la magia de tus palabras hará que dejes de ser un mago negro para convertirte en un mago blanco.
Un mago blanco utiliza las palabras para crear, dar, compartir y amar.
Si haces un hábito de este acuerdo, transformarás completamente tu vida.
Cuando transformas todo tu sueño, la magia aparece en tu vida. Lo que necesitas te llega con gran facilidad porque el espíritu se mueve libremente en ti. Esta es la maestría del intento, del espíritu, del amor,
de la gratitud y de la vida. Este es el objetivo del tolteca. Este es el camino hacia la libertad personal.

viernes, 7 de enero de 2011

Nueve secretos para despertar el alma
Todo el mundo sin excepción tiene un alma.

Esta esencia de luz es el común denominador que une la creación, el cosmos y la vida. Deberíamos darnos cuenta que en el fondo somos Luz en movimiento. Pero no somos conscientes de esa Luz, de nuestro origen y nos enredamos en los laberintos de la personalidad. La búsqueda espiritual es la búsqueda de nuestra conciencia, de nuestra divinidad interior.
Todo el mundo quiere ser feliz. Si la felicidad nos la da un objeto o persona externa, nos volvemos dependientes, y la dependencia nos hace perder la libertad.
Necesitamos usar la inteligencia para ir para ir en búsqueda del espacio interior que genera nuestro estado de felicidad, la conexión con lo divino.
En algunos casos, la persona debe enfrentarse con todas las experiencias del pasado que han dejado cicatrices y huellas emocionales. La meditación, el trabajo interior es el antídoto que sana nuestros patrones negativos.
No hay recetas extraordinarias, sino caminos individuales, diferentes grados evolutivos de cada ser.
Tenemos que tener en claro que lo que se busca ya lo poseemos, pero nonos damos cuenta que está allí.
No hay formulas exactas en esta búsqueda, cada camino es una aventura individual, pero tratemos de elaborar algunos puntos que pueden encaminarnos hacia el alma
Los nueve secretos develados:
1) Primer secreto, Respirar consciente:
La respiración es un mecanismo muy particular, puede ser automático o consciente. Cuando es automático sobrevives, continuas viviendo sin darte cuenta. Cuando la respiración pasa a ser consciente, te das cuenta de que estás vivo, presente, consciente. La respiración siempre ocurre en el presente, no en el pasado o el futuro. Y en el presente eterno está nuestra divinidad interior. Respirar en forma consciente en todo momento para estar más alerta de nosotros mismos, más conectados.
2) Segundo secreto, Siente a tu corazón:
El corazón humano es algo que despierta mucho mi atención. Siempre me pregunto ¿qué es lo que lo hace latir? Aparentemente no vemos nada que nos diga qué es. Este segundo paso consiste en colocar las manos en tu pecho, sentir los latidos, pero poco a poco ir más profundo para intentar percibir esa fuerza mágica que lo impulsa. En el corazón situamos nuestros anhelos y deseos. NECESITAMOS PREGUNTARNOS honestamente ¿Es feliz mi corazón?, está viviendo la vida que quiere vivir?, siente entusiasmo o bajó los brazos? Y por último siente AMOR, está vivo más allá de los latidos, ama a alguien?
3) Tercer secreto, Ámate a ti Mismo:
Mucha gente busca alguien que los ame, alguien que tape los agujeros, los vacíos. Hay que cambiar el enfoque, hay que buscar gente a quien amar. En estos tiempos que corren la mayoría de las personas se encuentran tan cerradas que ha veces es tan difícil entrar en su mundo igual que si una puerta estuviese cerrada. Primero tenemos que sentir amor hacia nosotros mismos, para luego poder compartirlo. Amar nuestro cuerpo, nuestros órganos, funciones vitales, amar nuestra vida., nuestro pasado, nuestro presente y futuro. Amarnos es aceptarnos, liberarnos de los miedos, iluminar el fuego del espíritu que arde cuando amas. Amar es una invitación a conocerte, porque esta VIDA ES UNA ESCUELA donde venimos a aprender que la vida es sinónimo de AMOR y AMOR es sinónimo de energía y felicidad. Cuando te amas a ti mismo que te conduce a la felicidad, porque estás contigo mismo, en lo profundo.
4) Cuarto secreto, Amar a alguien:
Todo lo que no se da se pierde. Cuando descubres tu amor, cuando sabes que tienes algo que compartir y que nunca se acaba de estar en línea directa con el universo y con la vida, tienes el poder. Tienes brillo y quieres compartirlo, tienes alegría y la brindas, tienes entusiasmo y lo demuestras. Nadie puede arrebatarte lo que es tuyo. Amar a alguien es brindar tu existencia, es darte por entero con el corazón abierto, es ser dos en uno, fusionar tu alma con el otro, es generar algo tan mágico que te saca del tiempo, que te conecta con la eternidad. Amar a alguien en cualquier forma de amor, te da paz por actuar desde tu alma.
5) Quinto secreto, Siente la presencia:
Cuando estés solo, cierra los ojos, respira, y trata de poco a poco sentir tu presencia en el espacio. Eres una presencia de luz. Dejar que pasen los pensamientos, silenciar la mente, sólo respirar y sentir la presencia. Esta mágica presencia te hace consciente de que estas vivo, que la vida está pasando a través tuyo. Así como pasó por tus padres, tus abuelos y ve más hacia atrás, ¿puedes ver el comienzo de la primer presencia?. Es un misterio. Pero los misterios ,dice Osho, no son para ser develados sino para ser vividos. Vive el misterio de porqué estás aquí, siéntelo, disfruta tu presencia acompañando la vida. Tú estás vivo. Siéntelo. Cada uno de nosotros tiene un tiempo en este plano, luego continuaremos en otro, siente ahora la presencia, el aquí y ahora, y no dejes de disfrutar un segundo ahora mismo, ya!
6) Sexto secreto, Dedícate a observar:
A veces cuando nuestra vida se llena de actividades, es importante subir a la montaña y observar. En realidad deberíamos observar todo el tiempo. Observar como si viésemos una película. Cuando un amigo nuestro tiene un problema, podemos dar una sugerencia porque vemos el problema desde afuera, lo observamos. Pero nos cuesta observarnos a nosotros mismos. Despertemos a la sabiduría observando cómo vivimos, qué hacemos, hacia dónde nos dirigimos, cuál es nuestra situación actual. Detener todo el engranaje de la rutina, ir al mar, o a la plaza, tomar aire profundamente, meditar nuestra vida y sincronizar nuestros ideales. Vernos desde afuera, escuchar nuestra voz interna. Sentir qué anhela el corazón. Recuerda que las personas felices son las que hacen y siguen lo que siente su corazón e intuición interna. Por eso es bueno observar y observarnos y no perder contacto con nuestro ser interno, no perdernos en el laberinto de la vida caótica , sin rumbo ni destino claro. Despertemos a la sabiduría observando cómo vivimos.
7) Séptimo secreto, Despierta Tu Creatividad:
Cuando usas tu energía creativamente en un proyecto en una relación en cualquier acto en particular, te estás conociendo. Estás conociéndote a través de lo que creas. Creatividad es fluir con la vida, la vida no fue creada en 7 días, se está creando permanentemente. Descubre y vuelca tu creatividad en algo que te haga sentir, entusiasmo, alegría, conexión, comunicación, liberación e integridad. Dice un proverbio: “Trabaja en lo que hagas con la inflexibilidad y el celo de un artista interesado en crear una obra genial. La obra genial eres TÚ MISMO y el artista también”.
8 ) Octavo secreto, Entra en el misterio del sexo:
El sexo es la comunicación más profunda entre dos seres. Es la oportunidad de compartir tu ser interno unido y luminoso con otro ser querido. Es poder fusionar lo femenino y lo masculino, el Yin – Yang, en uno solo. Es el complemento, la unión de los opuestos, y con armonía, nos sentimos integrados, unidos a la esencia , al espíritu universal, la fuente divina, DIOS.
9) Noveno secreto, Medita en el Silencio:
Hay veces que entrar en contacto con el silencio es difícil porque la mente está tan llena de pensamientos que el silencio nos es casi imposible. Es conveniente que primero uses la música de tu preferencia, medita con ella, siente como la música influye en tus emociones y poco apoco ve más profundo hasta que el silencio o la quietud interna , surja por si misma. No tenemos que buscar el silencio, sino más bien, crear un espacio para que el silencio se manifieste. En el silencio está tu alma, en el silencio está la vida, pero la vida también está en la música, en las letras, en todo lo que existe. Disfruta la música, disfruta el silencio y verás como de pronto un día, escuchas en el silencio tu verdadera música interior, y despertarás junto a tu alma.
10) Vive y sé Feliz!
Fuente: Guillermo Ferrara, de su libro ” La búsqueda del destino

domingo, 2 de enero de 2011

EL SEGUNDO ACUERDO


No te tomes nada personalmente

Los tres acuerdos siguientes nacen, en realidad, del primero. El Segundo Acuerdo consiste en no
tomarte nada personalmente. Suceda lo que suceda a tu alrededor, no te lo tomes personalmente. Utilizando un ejemplo anterior, si te encuentro en la calle y te digo: «¡Eh, eres un estúpido!», sin conocerte, no me refiero a ti, sino a mí.
Si te lo tomas personalmente, tal vez te creas que eres un estúpido. Quizá te digas a ti mismo: «¿Cómo lo sabe?    ¿Acaso es clarividente, o es que todos pueden ver lo estúpido que soy?».   Te lo tomas personalmente porque estás de acuerdo con cualquier cosa que se diga. Y tan pronto como estás de acuerdo, el veneno te recorre y te encuentras atrapado en el sueño del Infierno. El motivo de que estés atrapado es lo que llamamos «la importancia personal». La importancia personal, o el tomarse las cosas personalmente, es la expresión máxima del egoísmo, porque consideramos que todo gira a nuestro alrededor. Durante el periodo de nuestra educación (o de nuestra domesticación), aprendimos a tomarnos todas las cosas de forma personal. Creemos que somos responsables de todo. ¡Yo, yo, yo y siempre yo! Nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por ellos mismos. Todos vivimos en nuestro propio sueño, en nuestra propia mente; los demás están en un mundo completamente distinto de aquel en que vive cada uno de nosotros. Cuando nos tomamos personalmente lo que alguien nos dice, suponemos que sabe lo que hay en nuestro mundo e intentamos imponérselo por encima del suyo.     Incluso cuando una situación parece muy personal, por ejemplo cuando alguien te insulta directamente, eso no tiene nada que ver contigo. Lo que esa persona dice, lo que hace y las opiniones que expresa responden a los acuerdos que ha establecido en su propia mente. Su punto de vista surge de toda la programación que recibió durante su domesticación.   
si alguien te da su opinión y te dice: «¡Oye: estás muy gordo!», no te lo tomes personalmente, porque la
verdad es que se refiere a sus propios sentimientos, creencias y opiniones. Esa persona intentó enviarte su
veneno, y si te lo tomas personalmente, lo recoges y se convierte en tuyo. Tomarse las cosas personalmente
te convierte en una presa fácil para esos depredadores, los magos negros. Les resulta fácil atraparte con una
simple opinión, después te alimentan con el veneno que quieren, y como te lo tomas personalmente, te lo
tragas sin rechistar.
Te comes toda su basura emocional y la conviertes en tu propia basura. Pero si no te lo tomas
personalmente, serás inmune a todo veneno aunque te encuentres en medio del Infierno. Esa inmunidad es
un don de este acuerdo.
Cuando te tornas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias
y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena porque sientes la necesidad de tener razón y
de que los demás estén equivocados. También te esfuerzas en demostrarles que tienes razón dando tus
propias opiniones. Del mismo modo, cualquier cosa que sientas o hagas no es más que una proyección de tu
propio sueño personal, un reflejo de tus propios acuerdos. Lo que dices, lo que haces y las opiniones que
tienes se basan en los acuerdos que tú has establecido, y no tienen nada que ver conmigo.
Lo que pienses de mí no es importante para mí y no me lo tomo personalmente. Cuando la gente me
dice: «Miguel, eres el mejor», no me lo tomo personalmente, y tampoco lo hago cuando me dice: «Miguel,
eres el peor». Sé que cuando estés contento, me dirás: «¡Miguel, eres un ángel!». Pero cuando estés
enfadado conmigo, me dirás: «¡Oh, Miguel, eres un demonio! Eres repugnante. ¿Cómo puedes decir esas
cosas?». Ninguno de los dos comentarios me afecta porque yo sé lo que soy. No necesito que me acepten.
No necesito que nadie me diga: «Miguel: ¡qué bien lo haces!», o: «¡Cómo eres capaz de hacer eso!».
No, no me lo tomo personalmente. Pienses lo que pienses, sientas lo que sientas, sé que se trata de tu
problema y no del mío. Es tu manera de ver el mundo. No me lo tomo de un modo personal porque te refieres a ti mismo y no a mí. Los demás tienen sus propias opiniones según su sistema de creencias, de modo que nada de lo que piensen de mí estará realmente relacionado conmigo, sino con ellos.
Es posible que incluso me digas: «Miguel, lo que dices me duele». Pero lo que te duele no es lo que yo
digo, sino las heridas que tienes y que yo he rozado con lo que he dicho. Eres tú mismo quien se hace daño.
No me lo puedo tomar personalmente en modo alguno, y no porque no crea ni confíe en ti, sino porque sé
que ves el mundo con distintos ojos, con los tuyos. Creas una película entera en tu mente, y en ella tú eres el
director, el productor y el protagonista. Todos los demás tenemos papeles secundarios. Es tu película.
La manera en que ves esa película se basa en los acuerdos que has establecido con la vida. Tu punto
de vista es algo personal tuyo. No es la verdad de nadie más que de ti. Por consiguiente, si te enfadas
conmigo, sé que eso está relacionado contigo. Yo soy la excusa para que tú te enfades. Y te enfadas porque
tienes miedo, porque te enfrentas a tu miedo. Sí no tuvieras miedo, no te enfadarías conmigo en modo
alguno. Si no tuvieras miedo, no me odiarías en modo alguno. Si no tuvieras miedo, no estarías triste ni
celoso en modo alguno.
Si vives sin miedo, si amas, no hay lugar para ninguna de esas emociones. Si no tienes ninguna de
esas emociones, lógicamente te sientes bien. Cuando te sientes bien, todo lo que te rodea está bien. Cuando
todo lo que te rodea es magnífico, todo te hace feliz. Amas todo lo que te rodea porque te amas a ti mismo,
porque te gusta como eres, porque estás contento contigo mismo, porque te sientes feliz con tu vida. Estás
satisfecho con la película que tú mismo produces y con los acuerdos que has establecido con la vida. Estás
en paz y eres feliz. Vives en ese estado de dicha en el que todo es verdaderamente maravilloso y bello. En
ese estado de dicha, estableces una relación de amor con todo lo que percibes en todo momento.
Sea lo que sea lo que la gente haga, piense o diga, no te lo tomes personalmente. Si te dice que eres
maravilloso, no lo dice por ti. Tú sabes que eres maravilloso. No es necesario que otras personas te lo digan
para creerlo. No te tomes nada personalmente. Aun cuando alguien agarrase una pistola y te disparase en la
cabeza, no sería nada personal. Incluso hasta ese extremo.
Ni siquiera las opiniones que tienes sobre ti mismo son necesariamente verdad; por consiguiente, no
tienes la menor necesidad de tomarte cualquier cosa que oigas en tu propia mente personalmente. La mente
tiene la capacidad de hablarse a sí misma, pero también tiene la capacidad de escuchar la información que
está disponible de otras esferas. Quizás a veces, cuando oyes una voz en tu mente, te preguntes de dónde
proviene. Es posible que esta voz provenga de otra realidad en la que existan seres vivos con una mente muy
similar a la humana.
Los toltecas denominaron a estos seres «aliados». En Europa, África y la India los llamaron «dioses».
Nuestra mente también existe en el nivel de los dioses; también vive en esa realidad y es capaz de
percibirla. La mente ve con los ojos y percibe la realidad de cuando estamos despiertos. Pero también ve y
percibe sin los ojos, aunque la razón apenas es consciente de esta percepción. La mente vive en más de una
dimensión. Es posible que en ocasiones tengas ideas que no se originan en tu mente, pero las percibes con
ella. Tienes derecho a creer o no lo que esas voces te dicen y a no tomártelo personalmente. Tenemos la
opción de creer o no las voces que oímos en nuestra propia mente, del mismo modo en que decidimos qué
creer y qué acuerdos tomar en el sueño del planeta.
La mente también es capaz de hablarse y escucharse a sí misma. Tu mente está dividida, igual que lo
está tu cuerpo. Del mismo modo en que puedes estrechar con una mano tu otra mano y sentirla, la mente
puede hablar consigo misma. Una parte de tu mente habla y otra escucha. Cuando muchas partes de tu
mente hablan todas al mismo tiempo, se origina un gran problema. A esto lo llamamos mitote, ¿recuerdas?
Podemos comparar el mitote con un enorme mercado en el que miles de personas hablan y hacen
trueques a la vez. Cada una tiene pensamientos y sentimientos diferentes; cada una tiene un punto de vista
distinto. Todos los acuerdos que hemos establecido –la programación de la mente– no son necesariamente
compatibles entre sí. Cada acuerdo es como un ser vivo independiente; tiene su propia personalidad y su
propia voz. Hay acuerdos incompatibles, que se contradicen los unos a los otros, y el conflicto se va
extendiendo hasta que estalla una gran guerra en la mente. El mitote es la razón por la que los seres
humanos apenas saben lo que quieren, cómo lo quieren o cuándo lo quieren. No están de acuerdo con ellos
mismos porque unas partes de la mente quieren una cosa y otras quieren exactamente lo contrario.
Una parte de la mente pone objeciones a determinados pensamientos y actos y otra los apoya. Todos
estos pequeños seres vivientes crean conflictos internos porque están vivos y cada uno tiene su propia voz.
Únicamente si hacemos un inventario de nuestros acuerdos destaparemos todos los conflictos de la mente, y
con el tiempo llegaremos a extraer orden del caos del mitote.
No te tomes nada personalmente porque, si lo haces, te expones a sufrir por nada. Los seres humanos
somos adictos al sufrimiento en diferentes niveles y distintos grados; nos apoyamos los unos a los otros para
mantener esta adicción. Hemos acordado ayudarnos mutuamente a sufrir. Si tienes la necesidad de que te
maltraten, será fácil que los demás lo hagan. Del mismo modo, si estás con personas que necesitan sufrir,
algo en ti hará que las maltrates. Es como si llevasen un cartel en la espalda que dijera: «Patéame, por
favor». Piden una justificación para su sufrimiento. Su adicción al sufrimiento no es más que un acuerdo que
refuerzan a diario.
Vayas donde vayas, encontrarás a gente que te mentirá, pero a medida que tu consciencia se expanda,
descubrirás que tú también te mientes a ti mismo. No esperes que los demás te digan la verdad, porque ellos
También se mienten a sí mismos. Tienes que confiar en ti y decidir si crees o no lo que alguien te dice.
Cuando realmente vemos a los demás tal como son sin tomárnoslo personalmente, lo que hagan o
digan no nos dañará. Aunque los demás te mientan, no importa. Te mienten porque tienen miedo. Tienen
Miedo de que descubras que no son perfectos. Quitarse la máscara social resulta doloroso. Si los demás
dicen una cosa, pero hacen otra y tú no prestas atención a sus actos, te mientes a ti mismo. Pero si eres
veraz contigo mismo, te ahorrarás mucho dolor emocional. Decirte la verdad quizá resulte doloroso, pero no
necesitas aterrarte al dolor. La curación está en camino; que las cosas te vayan mejor es sólo cuestión de
tiempo.
Si alguien no te trata con amor ni respeto, que se aleje de ti es un regalo. Si esa persona no se va, lo
más probable es que soportes muchos años de sufrimiento con ella. Que se marche quizá resulte doloroso
durante un tiempo, pero finalmente tu corazón sanará. Entonces, elegirás lo que de verdad quieres.
Descubrirás que, para elegir correctamente, más que confiar en los demás, es necesario que confíes en ti
mismo.
Cuando no tomarte nada personalmente se convierta en un hábito firme y sólido, te evitarás muchos
disgustos en la vida. Tu rabia, tus celos y tu envidia desaparecerán, y si no te tomas nada personalmente,
incluso tu tristeza desaparecerá.
Si conviertes el Segundo Acuerdo en un hábito, descubrirás que nada podrá devolverte al Infierno. Una
gran cantidad de libertad surge cuando no nos tomamos nada personalmente. Serás inmune a los magos
negros y ningún hechizo te afectará, por muy fuerte que sea. El mundo entero puede contar chismes sobre ti,
pero si no te los tomas personalmente, serás inmune a ellos. Alguien puede enviarte veneno emocional de
forma intencionada, pero si no te lo tomas personalmente, no te lo tragarás. Cuando no tomas el veneno
emocional, se vuelve más nocivo para el que lo envía, pero no para ti.
Ya puedes ver cuán importante es este acuerdo. No tomar nada personalmente te ayuda a romper
muchos hábitos y costumbres que te mantienen atrapado en el sueño del Infierno y te causan un sufrimiento
innecesario. Bastará con practicar el Segundo Acuerdo para que empieces a romper docenas de pequeños
acuerdos que te hacen sufrir. Y si practicas además el Primer Acuerdo, romperás el 75 por ciento de estos
pequeños acuerdos que te mantienen atrapado en el Infierno.
Escribe este acuerdo en un papel y engánchalo en la nevera para recordarlo en todo momento: No te
tomes nada personalmente.
Cuando te acostumbres a no tomarte nada personalmente, no necesitarás depositar tu confianza en lo
que hagan o digan los demás. Bastará con que confíes en ti mismo para elegir con responsabilidad. Nunca
eres responsable de los actos de los demás; sólo eres responsable de ti mismo. Cuando comprendas esto, de verdad, y te niegues a tomarte las cosas personalmente, será muy difícil que los comentarios insensibles o los actos negligentes de los demás te hieran.
Si mantienes este acuerdo, viajarás por todo el mundo con el corazón abierto por completo y nadie te
herirá. Dirás: «Te amo», sin miedo a que te rechacen o te ridiculicen. Pedirás lo que necesites. Dirás SÍ o
dirás NO –lo que tú decidas– sin culparte ni juzgarte. Siempre puedes seguir a tu corazón. Si lo haces,
aunque estés en medio del Infierno, experimentarás felicidad y paz interior. Permanecerás en tu estado de
dicha y el Infierno no te afectará en absoluto.