LA KUNDALINI
La Kundalini es un concepto procedente de las tradiciones místicas de la India (especialmente del yoga y el tantra) que se refiere a una energía espiritual primordial que se encuentra latente en el ser humano.
A menudo se la describe metafóricamente como una "serpiente enrollada" en la base de la columna vertebral (en el chakra raíz o Muladhara). La palabra misma proviene del sánscrito kundal, que significa "enroscado".
Aquí te detallo los aspectos clave para entender qué es y cómo se concibe:
1. El despertar de la Kundalini
En la filosofía yóguica, esta energía permanece dormida la mayor parte de la vida de una persona. Sin embargo, a través de prácticas espirituales intensas —como el Kundalini Yoga, la meditación profunda, la respiración consciente (pranayama), el canto de mantras o de forma espontánea debido a experiencias de vida profundas—, esta energía puede "despertar".
Una vez activada, se dice que la Kundalini comienza a ascender a lo largo de la columna vertebral, atravesando y purificando los diferentes centros energéticos del cuerpo, conocidos como chakras (desde la base hasta la coronilla).
2. El propósito y la experiencia
El objetivo final del ascenso de la Kundalini es la unión con la conciencia universal (Samadhi o iluminación). Se le atribuye la capacidad de:
- Expandir la conciencia y la claridad mental.
- Desbloquear la creatividad y la intuición profunda.
- Generar una profunda sensación de paz interior, conexión y transformación personal.
3. Perspectiva física y psicológica
Desde un punto de vista más contemporáneo y psicológico (como lo estudiaron figuras como Carl Jung), el despertar de la Kundalini se interpreta a menudo como una metáfora del proceso de individuación, transformación psicológica profunda y el acceso a los recursos inconscientes de la psique.
Físicamente, quienes practican disciplinas orientales advierten que este despertar puede ser muy intenso. A veces se le llama "síndrome de Kundalini" a los efectos secundarios que puede provocar si ocurre de manera descontrolada, como sensaciones de calor intenso en la columna, sacudidas, alteraciones en los patrones de sueño, alta sensibilidad emocional o cambios drásticos en la percepción, por lo que tradicionalmente se recomienda guiar este proceso con maestros experimentados.
MARIA ELENA ROMERO
